SEO

FAIL (the browser should render some flash content, not this).

Bolivia: una realidad política y social compleja
PDF Imprimir E-mail
foton

Pablo Andres Anaya Longaric                                       .

24 años, Economista

 

 

 

La Revolución Nacional de 1952 es el hecho más importante de la historia boliviana desde la independencia. Pese a todos los errores que haya podido tener, la revolución ha definido el rumbo de nuestro país, integrando a sectores antes marginados, creando políticas económicas con el fin de impulsar el desarrollo nacional y dando derechos políticos, civiles y económicos a las grandes mayorías nacionales. La llegada al poder de Evo Morales es un producto de la revolución y un hito de suma importancia para Bolivia; por primera vez en la historia del país se ha elegido a un presidente indígena. Las mayorías marginadas, especialmente los campesinos, iniciaron un proceso de integración a la sociedad sin precedentes desde el periodo revolucionario.

En los primeros años de gobierno, Evo Morales gozaba de una inmensa popularidad en el país, era el abanderado de los pobres, el símbolo de una nueva era y la persona en la que las mayorías nacionales (incluyendo la clase media) depositaron su esperanza.

Al mismo tiempo los precios de las exportaciones bolivianas subieron a los cielos, la economía boliviana gozaba de cierta estabilidad e internacionalmente Morales gozaba de gran simpatía. Es en este contexto que el gobierno del MAS tuvo una oportunidad única para forjar un proyecto a largo plazo que definiera el sistema político, económico y social de Bolivia, incluyendo a las mayorías marginadas y desarrollando la economía nacional. Sin embargo este gobierno hizo lo contrario, dictó una serie de políticas improvisadas, sin visión de país y confrontadoras, las cuales nos llevaron a una situación de suma complejidad, en la que los derechos de los individuos y de los pueblos indígenas en particular, están siendo pisoteados y subordinados a intereses sectarios.

Es importante analizar el proceso histórico nacional para comprender los éxitos y los fracasos del gobierno de Evo Morales y poder analizar la situación política y social que atraviesa el país. Hasta la Revolución Nacional no existió un proyecto serio de Estado Nacional; la estructura del poder político era formalmente liberal, pero con voto calificado, solamente podían votar aquellos ciudadanos que tenían un mínimo nivel de ingresos y de educación, en un país donde las mayorías marginadas no tenían derecho a la educación ni ingresos. El feudalismo y la sobreexplotación del período colonial español, se mantuvo para las masas campesinas e inclusive en algunos casos fue aún más regresivo. La alianza de los señores feudales con la oligarquía minera gobernó muchos años sin mayores sobresaltos.

Uno de los logros mas importantes de la Revolución Nacional fue el voto universal, que otorgó a todos los bolivianos y bolivianas sin discriminación de ningún tipo, el derecho a elegir a sus gobernantes, finalmente los bolivianos gozaban de libertad política. Esta medida que favoreció fundamentalmente a las masas campesinas, integrándolas al proceso político democrático fue paralela a la Reforma Agraria, que entregó las tierras a quienes las volvían productivas, dando mas libertades sociales y económicas a las mayorías campesinas. La Revolución también nacionalizó las minas, creٕó la COMIBOL, fortaleció YPFB, construyó caminos hacia el oriente boliviano y creó infraestructura en estas regiones antes aisladas. Estas medidas económicas se combinaron con una activa participación del Estado en la economía, frente a la ausencia casi absoluta de una burguesía capaz de generar ahorro e inversión en el país. Esto produjo un crecimiento del PIB sin precedentes en Bolivia, lo que generó un crecimiento del sector privado que benefició a la economía. El período revolucionario logró comenzar un proyecto de Estado Nacional, bajo la consigna de “soberanía política, independencia económica y justicia social” a través de las reformas mencionadas y otras. El proceso revolucionario fue interrumpido el año 1964, sin embargo este proyecto, pese a ser inconcluso, modeló el Estado en el que vivimos ahora.

Los largos años de dictaduras que siguieron a los años de la Revolución pasaron una factura muy alta al desarrollo nacional. La abolición de facto de derechos políticos y la crisis económica causada por la administración irresponsable del Estado agobiaron a la población. Con la llegada de la democracia, el pueblo boliviano pudo volver a ejercer sus derechos políticos y las reformas económicas y sociales (decreto 21060, Capitalización, Reforma Educativa, BONOSOL, Participación Popular, etc.) fueron logros para el bienestar del pueblo boliviano. Sin embargo, pese a todo esto la democracia no pudo resolver muchos de los problemas del país, lo que generó tensión social, protesta, levantamientos y la caída de varios gobiernos.

Es en ese contexto que Evo Morales gana las elecciones en el país. El año 2005 se votó contra una democracia que no resolvía los problemas de pobreza y exclusión, contra los acuerdos de cúpulas políticas que más allá de propuestas sólo buscaban gobernabilidad, contra la corrupción que permanentemente denunciaba la prensa, en fin se votó por un cambio. Morales era el candidato del cambio y llegó al poder en un ambiente eufórico, en el que él era el depositario de las esperanzas de millones de bolivianos frustrados por la pobreza, frustrados por la carencia de un Estado que “haga funcionar bien las cosas”.

Durante estos últimos años el gobierno de Evo Morales mostró sus limitaciones: una política económica improvisada, ausencia de políticas sociales serias y sostenibles, falta de inversión en proyectos que generen crecimiento, ostensible incremento del narcotráfico, inseguridad ciudadana, inseguridad jurídica, violación de los derechos humanos, restricciones a la libertad de opinión, desocupación laboral de sectores profesionales e intelectuales, son entre otros los errores de éste gobierno, además de un sin número de traspiés en las relaciones internacionales y en la política exterior, como resultado de un accionar improvisado; todo esto generó un profundo malestar en la sociedad boliviana.

El gobierno del MAS no tuvo la capacidad para formar un proyecto de Estado Nacional (o “Plurinacional”), no tuvo coherencia a la hora de desarrollar políticas propias o profundizar los logros de la Revolución Nacional, de la que Morales tuvo la oportunidad de ser legítimo heredero. Los aciertos del gobierno en materia de política redistributiva y social son totalmente opacados por los errores cometidos en el área económica y política. En el área económica el gobierno no tiene coherencia, no ha podido crear oportunidades de crecimiento que sean sostenibles. Pese a las “nacionalizaciones” y las promesas de industrialización, el país sigue siendo sumamente dependiente de la exportación de recursos naturales y es de esa fuente finita que se pagan los distintos bonos. Si bien es cierto que la desigualdad (medida con el coeficiente de Gini) ha disminuido en el país, la desigualdad ha sido reducida en menor medida que en el resto de los países Sudamericanos (exceptuando Colombia) y el cambio en Bolivia es solamente atribuido a políticas redistributivas, que son absolutamente necesarias pero no suficientes para lograr una sociedad mas justa. Políticas industriales para activar al sector productivo han sido totalmente olvidadas por el gobierno, así como la inversión estatal que no sea en infraestructura. La polarización política producida por el actual gobierno ha llevado a enfrentamientos entre bolivianos, a la inseguridad política y a la persecución de quien se oponga al gobierno.

La mala situación política, social y económica se consolidó en los últimos seis años. Los problemas que llevaron al MAS al poder se acentuaron y cada día parece más difícil encontrar una salida a todas las contradicciones dentro del país. Pese a esto el gobierno de Evo Morales parece no debilitarse del todo, esto gracias a una oposición inepta que aún sigue siendo asociada con los políticos que no supieron dirigir al país en el pasado. Mientras no exista una oposición con un proyecto serio, con una visión de país, con coherencia ideológica y programática, el MAS podrá gobernar aun con las dificultades señaladas, y mientras esto suceda, dada la improvisación del gobierno, muy dificilmente Bolivia podrá solucionar las contradicciones existentes desde antes de la misma Revolución Nacional.

 

Comentarios   

 
0 #4 sc 26-10-2014 21:45
wdwdawdawdawdaw dawd
Citar
 
 
0 #3 ffgfdf 23-09-2014 21:07
dcjdcdhjcjchfjd hjfbnccjdcckodc jvfjcjnjcbjfkcb kjbcome cascbskjbccscsc cacacacacacacck kdjfjskfksbfrjh bfshbbrjshbjsdk klibszsjkcdbfrv bsdhbxzsklszlls adszl
Citar
 
 
+3 #2 jonas 28-04-2014 16:13
la oposición esta dividida y derrotada ....
Citar
 
 
+3 #1 SAM 25-02-2014 15:33
Hola:
Miren entre economistas no vamos a meter el dedo en la boca no??
Si vemos los indicadores macroeconómicos de Bolivia, coincidiremos nosotros e incluso los organismos internacionales como el FMI que actualmente Bolivia se posiciona como un referente de un buen manejo económico en el contexto internacional verdad??
Entonces yo creo q este artículo se refiere a otra país o me equivoco??
Gracias
Sam
Citar
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar